Relato

Caperucita era una jovencita paciente y soñadora, por los años había vivido junto a su mamá en un bonito pueblo, sin contratiempos y de su mano.

Un buen día su mamá le dijo:  “la abuela está malita, ve a llevarle esto a la cabaña del bosque”.

Sin pensarlo emprendió camino y al poco rato escuchó un ruido, junto al lago sintió algo que nunca había sentido. La miró, de arriba abajo, de abajo arriba… “¡¡Pero qué bonita!!”

Con la imagen en su mente corriendo llegó a la cabaña, se sentía extraña, alterada y sorprendida; pensativa, distraída, así la abuelita lo veía.

“Ven aquí caperucita” “ya voy abuelita” “¿qué te pasa, qué te ocurre, que tu pensamiento corretea por otras partes?” ” abuelita, viniendo he visto la cosa mas bella”

Abuelita sin palabra a su nieta miraba y negaba, “has pecado mi pequeña” y una celda creó con palabras “pero no abuela, no lo entiende, de verdad que es preciosa” “no lo intentes, no sigas, Él no te trajo para tales fechorías”

Llorando caperucita pensaba y pensaba y de tanto que pensaba llegó su aroma, sus piernas, su sonrisa y entrando en la cabaña, calló a la abuelita, rompió barrotes de miedos y de la mano y sonriendo partieron por su sueño.

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