Orgullo LGTB+ 2015

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¿Cuántas veces nos han preguntado si éramos chicas o chicos? ¿Hombres o mujeres? ¿Señoras o señores? ¿Cuántas veces hemos entrado en un baño público equivocado, porque eligiésemos el servicio que eligiésemos siempre íbamos a estar fuera de sitio? ¿Cuántas veces nos han mirado mal o dicho cosas ofensivas por ir de la mano con nuestra pareja o parejas? ¿Cuántas veces nos ha preguntado une familiar cuándo nos vamos “a echar novio o novia” presuponiendo que somos heterosexuales y monógames? ¿Cuántas veces hemos tenido que explicar por qué nos vestimos, peinamos o comportamos de uno u otro modo? ¿Cuántas veces hemos tenido que pedir que se nos visibilice dentro de la sociedad y en las luchas sociales, políticas o sindicales? ¿Cuántas agresiones verbales, psicológicas y físicas hemos soportado? ¿Cuántas agresiones de este tipo tuvieron que soportar quienes pagaron con su vida el siniestro peaje de ser elles mismes? ¿Cuántas vidas arrebatadas?

Hartes de que nos señalen, nos insulten, nos impongan una forma de ser; hartes de que nos invisibilicen, de que presupongan nuestro género o nuestra orientación sexual y se nos encasille, gritamos ¡BASTA! Hoy, en memoria de los disturbios de Stonewall, salimos a la calle, donde se inició esta revuelta, para gritar ¡BASTA! Porque ya ha sido suficiente. Porque nos miran, porque nos prejuzgan y cuestionan nuestro aspecto, nuestra diferencia, nuestra disidencia a la norma. Como si fuéramos lo extraño y como si serlo fuera un mal empedernido. Pero nos hemos empoderado. Sí. Nos hemos apropiado de todos y cada uno de sus insultos. Los hemos hecho nuestros. Cada insulto y cada agravio es un color de esta bandera. Ya no podéis agredirnos porque nos hemos apropiado de cada ataque. Todos los insultos son nuestros. Nos dicen rarites, nos dicen monstruos sin saber que ya no pueden insultarnos porque esa monstruosidad nos identifica. Sí, nos tachan de monstruos, pero es que nos identificamos como tales. Porque somos disidentes de la norma, porque no estamos dentro de la heterocisnormatividad (y tampoco queremos estarlo). Por ello gritamos ¡BASTA! Porque reivindicamos nuestro derecho a ser “diferentes”, nuestro derecho a la disidencia, nuestro derecho a ser “monstruos”. Luchamos por el respeto hacia todas las personas, hacia todos los cuerpos. Combatimos por que la DIVERDISAD sea real, no sólo en el papel, no sólo en la ley. Y estaremos vigilantes para que ese espacio de confort que reivindicamos, se dé también en el seno de las organizaciones LGTB+ de una forma real, y no sólo oficialista. Gritamos ¡BASTA! Porque la lucha es nuestra y nuestra es la revolución. Salimos a la calle porque creemos en un cambio social, porque el cambio se hace desde las calles, con la gente de la calle, no desde los despachos. ¡La revolución empieza en mí y en ti, y en ti, y en ti! Porque nuestra orientación sexual o identidad de género importa, y por eso no creemos que sea asunto de nadie. No creemos que sea asunto de nadie que seamos monstruos.

Estamos hartes de que se promueva la existencia de dos sexos únicos (macho/hembra), de únicamente dos géneros (masculino/femenino), de únicamente dos identidades de género (transexual/cisexual) de únicamente tres orientaciones sexuales (hetero/bi y homo).

Porque existe un inmenso “+”, una inmensa diversidad sexual y de género; porque pansexuales, sapiosexuales, asexuales, demisexuales, panrománticas, transgénero, género fluido, agénero, grisgénero también existimos y somos reales. De carne y hueso. Somos tu vecine, tu amigue, tu madre, tu compa de trabajo, tu hije, tu profe, tu agente de seguros y tu medice de cabecera. Y no estamos dispuestes a permitir que se mantenga la idea de que sólo una forma de vivir es la aceptable. Hoy, 26 de junio, salimos a la calle porque somos los cuerpos e identidades disidentes más invisibles entre las invisibilizadas, las más ignoradas entre las ignoradas, las más monstruosas entre los monstruos. Somos ese “+” que tan bonito queda en ciertos aparatos oficiales y que  tan pocas personas defienden realmente.

Decir que hoy salimos a la calle sería faltar a la verdad, porque no pueden salir a la calle quienes nunca han dejado de estar en las calles. Por eso desde aquí, desde nuestra casa, desde las calles y las plazas, nos apropiarnos del “insulto”. MONSTRUO.

REPETID CONMIGO: MONSTRUO, MONSTRUO, MONSTRUO, MONSTRUO, MONSTRUO!

¡Vamos a decirlo de nuevo! ¡MONSTRUO! ¡MOSTRUO! ¡MONSTRUO! ¡MONSTRUO!

Porque estamos ORGULLOSES DE SER MONSTRUOS, estamos orgulloses de ser diferentes, pero ante todo estamos orgulloses  de que la lucha salga de nosotres, ¡porque nosotres somos todes! ¡Porque somos más quienes no encajamos en “lo normal” que quienes lo hacen! No somos el político que habla un día contra la homofobia, ni la ley que se acaba de aprobar a favor de las personas LGTB dejando de lado al resto. No somos esas personas que entienden una lucha LGTB de la mano de aquelles que llevan toda la historia invisibilizándonos y callando nuestros gritos. Y es que aquí, a día de hoy, en Castilla y León, nos hemos visto agredides y callades por colectivos o personas ¡que tenían que estar defendiendo nuestros derechos! Sigue nuestra resistencia abriendo nuevos horizontes en la lucha. NO TE CALLES.

Somos las personas quienes cambiamos las cosas, quienes decidimos iniciar el cambio o quedarnos atrás. No queremos  “leyes por la igualdad”, queremos una sociedad por la diferencia. Porque una VERDADERA IGUALDAD SOCIAL real nace de la gente y si fuese efectiva,  podríamos disfrutarla cada día. Por ello este día gritamos que ¡la revolución es social, la revolución se hace a diario, en la calle y no en los despachos! Somos las semillas de las revueltas de Stonewall que la policía y el poder político quiso detener con agresiones y desprecio y brutales palizas.  Somos les hijes de les monstrues del circo de principios del XX, somos les hijes de la mujer barbuda, de “les enanes”, de “les deformes”, de les faquires, de les hombres bala y de les “tullides”. Somos la herencia genética de todes aquelles monstrues que no pudisteis callar ni reprimir a través del sistema político, económico y policial. Somos monstrues, pero también somos agradadecides con quienes nos han ido abriendo camino. Activistas por la disidencia sexual y feministas como Pedro Zerolo, que acaba de irse pero está, después de todo entre nosotres, y que a pesar de las diferencias en nuestros discursos, ha sido y sigue siendo referente y pionero en la lucha por las libertades sexuales de nuestro país. Por eso, hoy, nosotres no vamos a ir a los despachos, sino a las calles, a las casas, a las aulas, a las camas, a los escenarios y a nuestros puestos de trabajo, a decir que el conocimiento y la visibilización son nuestras mejores armas. A decir que ya estamos aquí, y que hemos venido, no lo dudéis, dispuestes a usarlas. QUE ESTAMOS DECIDIDES A USARLAS.

Porque ¡EL ORGULLO ES NUESTRO! Porque ¡EL ORGULLO ES MONSTRUO!

Plataforma de Apoyo al Colectivo LGTB+ Valladolid y Transfeminalia. Orgullo 2015