Manifiesto 1 de Mayo

La discriminación laboral ha estado siempre presente en nuestros puestos de trabajo, no es nada nuevo ni una consecuencia de la crisis, ésta ha podido acentuarla en ciertos ámbitos, pero no es lícito suavizar su gravedad o excusarla por la fuerte crisis que vivimos los últimos años gracias a este sistema capitalista y por culpa de la avaricia de políticos y empresarios. Con y sin crisis, el art. 23 de la DUDH señala nuestro derecho a tener un trabajo que escojamos libremente, el derecho a ser tratadx en condiciones equitativas y se a ser protegidos contra el desempleo. También señala que, sin discriminación alguna, tenemos derecho a IGUAL SALARIO POR TRABAJO IGUAL. No podemos conformarnos con menos de esto, hoy en día que quien tiene más se aprovecha del que tiene menos y la solidaridad cada vez es más inexistente, no podemos dejar que se pisen nuestros derechos.

En este sistema heteropatriarcal, las personas LGTB+, como en muchos aspectos de la vida social, también somos discriminadxs en nuestro entorno laboral. Esto se ve plasmado, no sólo a la hora de ser contratadxs, si no una vez que conseguimos un puesto de trabajo. Cuando se nos trata de una manera diferente, se nos obliga a definir nuestra sexualidad o somos nombradxs con nombres peyorativos que hacen referencia a nuestra sexualidad, estamos siendo discriminadxs. Cuando se sobreentiende que vamos a dar una peor imagen de cara al cliente o vamos a ofrecer un servicio de peor calidad por nuestra orientación sexual y nuestro género, estamos siendo discriminadxs. Este grave problema es más importante de erradicar en el mundo laboral dado que se trata de un ambiente en el que desarrollamos gran parte de nuestro día a día.

Esta situación discriminatoria que nos acosa afecta en mayor medida a las personas trans*. En Europa, el desempleo de personas transexuales llega al 55% y entre el 25% y 52% de las personas transexuales que trabajan han sufrido acoso laboral. Dentro de las personas transexuales sin empleo, un 37% señala que el motivo principal de ello es su transexualidad y el 55,9% señala haber tenido algún tipo de conflicto en el trabajo al hacer pública su transexualidad.

Desde la PAC LGTB+ Valladolid pedimos que se trate a las personas LGTB+ con una igualdad real y efectiva en nuestros puestos de trabajo, que no se nos trate como si fuéramos incompetentes y como si fuéramos a dar una mala imagen. La evaluación de la idoneidad de una persona en su puesto de trabajo ha de ser llevada a cabo según la calidad de su trabajo y no según ciertos parámetros discriminatorios y arbitrarios que no inciden en la productividad de la acción laboral de quien trabaja. Además, este tipo de presión psicológica a la que se nos expone no hace más que empeorar las condiciones de trabajo y hacer que desarrollar una vida laboral satisfactoria suponga un esfuerzo mayor por el mero hecho de nuestrx género o sexualidad.

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