Día Internacional contra la LGTB+fobia (17 de mayo)

Hoy, 17 de mayo, día contra la LGTB+fobia, desde la Plataforma de Apoyo al Colectivo LGTB+ queremos gritar al mundo que hay personas sufriendo odio y opresión por ser quienes son, ni más ni menos. Personas cuya orientación sexual o identidad de género no es la que gran parte de la sociedad espera.

A lo largo de la historia de muchas de las sociedades humanas, se ha ignorado o tratado con burlas la noción de nuestros derechos. La diversidad y fluidez de la identidad y expresión de género y de la orientación sexual fueron abiertamente atacadas y muchas veces invisibilizadas.

En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría, eliminó de su “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” la homosexualidad como categoría diagnóstica. La evidencia científica emergente demostraba que no existía relación entre orientación sexual y psicopatología. Hace hoy 25 años, el 17 de mayo de 1990, la OMS hizo lo propio al eliminarla de la Clasificación Internacional de Enfermedades, razón por la que estamos hoy aquí.

La discriminación se manifiesta en muchos niveles de la sociedad, entre otros, a nivel personal, laboral, social e institucional. En un informe sobre los crímenes de odio en España durante el pasado 2014, vemos que la lista la encabezan los delitos de homofobia y transfobia, representando un 40% del total de delitos de odio y sobrepasando incluso el nº de delitos racistas (36%).

Otro informe de la Universidad Complutense de Madrid de 2013 nos ofrece los datos de que el 47% de los estudiantes ha sido testigo de exclusión a personas LGTB+ o creídas como tal, actitudes que llevan al 15% de las víctimas a tener que cambiar de centro educativo o de clase. El 13% de las personas no heterosexuales ha pensado de manera persistente en el suicidio, porcentaje que sube hasta el 27% en otros estudios similares realizados también en España.

Por otro lado, en el mayor estudio realizado hasta la fecha a nivel mundial sobre la situación de las personas transgénero (2011, EEUU), la tasa de intentos de suicidio llega al 41%, comparada con el 1,6% de la población general.

Las leyes de cada vez más países incluyen a la orientación sexual como un aspecto protegido; pero muchos otros no la contemplan y sólo muy pocos incluyen a la identidad de género. La situación de las personas transgénero es por tanto especialmente complicada.

En muchos países la modificación del sexo inscrito en los documentos legales está sujeta a: la cirugía genital, la esterilización y el tratamiento hormonal. Dichos requisitos pueden ir contra el respeto a la integridad física de la persona, ya que si bien algunas personas transgénero pueden desear la cirugía, muchas otras no la desean o solamente la desean parcialmente. Para quienes sí desean cirugía, existen dificultades relacionadas con la disponibilidad de ésta y su alto costo. En España no se exige esto, pero sí una nota del psiquiatra diciendo que la persona padece “Disforia de género”, hecho que aún patologiza esta condición.

Debemos educar en la diversidad desde la más tierna infancia. Es una cuestión de vida o muerte. Si enseñamos que sólo hay un modelo de familia, hay personas que sufren. Si enseñamos que sólo hay una manera de amar o de vivir la sexualidad, hay personas que sufren. Si enseñamos que según tus genitales debes ser de una determinada manera, hay personas que sufren. ¿Eso queremos? ¿Tan difícil es aceptar la realidad?

Desde nuestra plataforma también queríamos recordar otra serie de datos que se suelen olvidar:

  1. Hoy no es un día para luchar solamente por y para las personas homosexuales y heterosexuales, sino que también existen otras orientaciones invisibilizadas como la bisexualidad, la asexualidad, la pansexualidad, la demisexualidad y otras. Estas orientaciones son igual de reales y deben ser igual de respetadas.
  2. Hoy no es un día para luchar solamente por las personas cisgénero, que son aquellas cuyo género corresponde con el asignado al nacer. Ni olvidarnos de aquellas personas cuya expresión de género difiere de los roles tradicionales de su género.
  3. Queremos recordar también a las personas intersexuales, nacidas con rasgos biológicos ambiguos entre los extremos de hembra y macho. A pesar de constituir 1 de cada 1500 nacimientos aproximadamente, estas personas están invisibilizadas y suelen ser fruto de salvajes operaciones médicas innecesarias nada más nacer, únicamente por la necesidad social de encasillar inmediatamente a las personas. Esto atenta contra su integridad física.
  4. Cada persona es la única que puede definir su identidad de género o su orientación sexual. No puede ser el resto de la sociedad basándose en estereotipos y prejuicios. Las necesidades de las personas oprimidas se aprenden dándoles voz directa.

La LGTB+fobia existe y es un problema. Debemos concienciarnos sobre ella y luchar por conseguir un respeto completo, real y efectivo por todas las personas sin permitir en ningún momento manifestaciones discriminatorias. Estamos en un momento en el que la información está al alcance de un click y la ignorancia ya no es excusa.

Consigamos una sociedad mejor.

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